El Ayuntamiento de Palma sigue manteniendo la prohibición de las piscinas en las azoteas del centro histórico y del barrio de Es Jonquet, vigente desde finales de 2019, informa el diario Última Hora.
La concejala Neus Truyol justifica la prohibición, por un lado, como medida de protección del medio ambiente: más piscinas también significan más consumo de agua. Por otro lado, las tasas de servicio para inquilinos y compradores en edificios de apartamentos aumentan significativamente si la propiedad incluye una piscina.
En los últimos años, el número de solicitudes de autorización de piscinas cubiertas en Palma había aumentado considerablemente.



