A partir de hoy, ya no hay obligación general de llevar mascarilla en interiores en toda España.
Pero hay excepciones:
Los camareros y el personal de restauracióndeben seguir llevando la mascarilla.
Los empleados de los supermercados siguen teniendo que llevar mascarillas, aunque los clientes pueden ir a comprar sin el utensilio.
Los trabajadores que hayan dado positivo sin síndromes deben llevar mascarilla.
Las mascarillas también son obligatorias en el transporte público, farmacias, hospitales, consultas médicas y residencias de ancianos.
En general, corresponde a las empresas decidir si siguen obligando a sus empleados a llevar mascarilla en el lugar de trabajo.



