En las Islas Baleares se ha debatido la posibilidad de restringir en el futuro la venta de viviendas a no residentes. Ahora, el Gobierno central español ha puesto freno a esta situación.
Madrid dice que no está dispuesta a prohibir la circulación internacional de capitales entre los miembros de la Unión Europea. No hay base jurídica para ello y, al mismo tiempo, se discriminaría a los no residentes.
Los socialistas y los partidos de izquierda habían intentado restringir la venta de propiedades para acabar con la escasez de viviendas en las islas.



