Para calmar el tráfico en el centro de la ciudad, el ayuntamiento de Palma tiene previsto ampliar las llamadas zonas ACIRE. Se trata de calles en las que sólo pueden circular los residentes.
A partir de octubre, la calle Bonaire y Sant Jaume, entre otras, sólo estarán abiertas a los residentes.
Al mismo tiempo, se ampliarán las zonas de aparcamiento de pago en el centro de la ciudad.
Imagen: Ayuntamiento de Palma



